HIDROTERAPIA
Por Oriol Avila Montesó. Presidente del Centro de Estudios Naturistas
"El agua es algo vivo"
Gran Jefe Indio Gwichin
El agua es, como el aire, elemento absolutamente indispensable para la vida. Nuestro mar interior, el cuerpo humano está formado por 100.000 millones de células que viven y se activan en un "oceáno" cuya composición recuerda la del agua marina.
El agua es el medio de comunicación entre las células que constituyen nuestros órganos y sistemas. La sangre es el medio acuoso que transporta los nutrientes y el oxígeno a los tejidos, y por el que se retiran los materiales de desecho, que en la mayoría de los casos van a necesitar la disolución en agua, o el transporte como tales materiales por la misma.
Además es un elemento dinámico, que utilizan los sistemas mecánicos para transmitir presión, como sucede en la filtración renal o en la misma presión arterial debida a la actividad cardiaca. En el agua del intestino se realiza una labor de digestión y fraccionamiento de los nutrientes; en el agua se realiza la fecundación de nuestras células reproductoras y con agua eliminamos buena parte de nuestros productos de excreción.
De los 40 litros de agua que contiene un organismo adulto normal, 24 se encuentran en el interior de las células. El 65 ó 70% de nuestro cuerpo es agua.
Desde el punto de vista de la Fisiología cabe preguntarse: ¿qué cantidad de agua necesitamos? Y ¿cómo se cubren estas necesidades?
Un adulto precisa unos 35 gramos de agua por kilo de peso y día. En el niño esta cantidad se multiplica por tres, cuatro o cinco. De este modo, se considera normal que un adulto de 70 kilogramos, que consuma 3.000 calorías al día, ingiera entre 2,5 y 3,2 litros de agua. Quien mayor proporción de agua necesita es el recién nacido, y a esta proporción responde exactamente la composición de la leche materna.
La eliminación del agua se realiza a través de las heces, la orina, la piel y los pulmones y viene a ser de 2,5 litros por día: 1,5 litros por la orina, 0,500 por la piel, 0,400 por los pulmones y 0,100 por las heces. En los climas muy cálidos, la producción de sudor puede alcanzar un litro por hora, y el consumo diario de agua puede llegar a 10 litros o más.
Las necesidades se cubren bebiendo agua y mediante las frutas y verduras.
El agua es esencial para la digestión, para regular la temperatura corporal para la absorción del oxígeno en los pulmones y para la eliminación de los desechos a través del sudor, la orina y las heces. Además, sirve como lubrificante entre los huesos y en los ojos y es fundamental para la salud de los riñones y de la vejiga urinaria, ya que permite diluir en la orina el calcio que ingerimos, que, en caso de acumularse, puede crear piedras en el riñón. Es además, imprescindible para la sinapsis neuronal y, por tanto, para la actividad cerebral y el funcionamiento del sistema nervioso. Como se ve, sin el líquido elemento, nuestras células no pueden alimentarse ni purificarse y nuestro cerebro no podría pensar.
Durante esfuerzos de larga duración como es el caso de los deportistas, hay que beber a intervalos regulares en tomas de hasta medio litro, sin esperar a tener sed. Tener sed es ya síntoma de deshidratación.
• El agua tiene 0 calorías, por lo tanto no engorda. Es falsa la afirmación de que el agua engorda. Tal creencia es sólo una más de las ideas equivocadas que sobre las dietas de adelgazamiento circulan en la actualidad. Cuando el peso aumenta por retención de líquido, la culpa no es del agua de bebida. Unas veces es por enfermedad y, otras, por excesivo consumo de sal. Un gramo de sal retiene 100 gramos de agua.
• Es preferible tomar el agua por la mañana, en ayunas o lejos de las comidas, por ejemplo alrededor de las 11 de la mañana, o a las 6 de la tarde. Si tiene sed o precisa beber durante la comida, hágalo poco y lentamente. Beber durante las comidas diluye los jugos digestivos y dificulta su acción. Es buena costumbre añadir al agua de bebida, el zumo fresco de un limón. También es buena costumbre beber un poco si se despierta durante el sueño, a media noche o a primeras horas de la madrugada.
• ¿Cómo saber cuándo no se consume suficiente agua? Existen una serie de signos a los que hay que atender. Por ejemplo, muchos niños y adultos tienen problemas de estreñimiento, y este problema es a menudo uno de los primeros indicadores de que la cantidad de agua que se está tomando es insuficiente. Otro signo fácilmente reconocible es la orina oscura. La sequedad de la boca, causada por un descenso de producción de la glándula salivar, puede ser también resultado de bajo consumo de agua.
Mucha gente hoy en día no bebe suficiente agua. Aunque el líquido ingerido a diario puede parecer suficiente, si parte de éste proviene de cafés, tés, refrescos o bebidas alcohólicas, se corre el riesgo de estar deshidratados, ya que los efectos diuréticos y desmineralizantes de estas substancias le roban al organismo más agua (y minerales) de la que le suministran. Lo mismo ocurre si se toman diuréticos, en forma de fármacos, con el fin, por ejemplo, de controlar una hipertensión, o a través de métodos más naturales con el objetivo de perder peso.
Síntomas de la deshidratación son dolor de cabeza, falta de concentración, calambres, taquicardia, picores, sequedad de las mucosas y de la piel, sensación de ardor y acidez gástrica, la somnolencia y fatiga extrema. Si la deshidratación es más grave, aparecen ojos hundidos, pulso acelerado, descenso de tensión arterial, fiebre, retención de líquidos (por la que los riñones comienzan a fallar, pudiéndose llegar al colapso y a la muerte).
La deshidratación leve desaparece rápidamente, ya que gran parte de sus síntomas se eliminan en media o una hora después de beber agua abundante. En caso de deshidratación leve, beber agua natural puede ser suficiente, pero cuando se ha producido una pérdida mayor de agua y electrólitos, se deben también reponer las sales (en especial el sodio y el potasio)
Es recomendable beber algo de agua antes de cada comida porque hasta cierto punto engaña al hambre.
• Es muy frecuente oir "yo bebo poquísima agua, nunca tengo sed". Se trata de personas que han perdido el hábito de beber agua, lo que no es bueno para la salud.
Tenga agua cerca de su lugar de trabajo.
Para preservar en buen estado su boca y amigdalas, si lo desea beba agua fresca, pero evite las bebidas frías. La mejor temperatura es la del ambiente o incluso un poco más templada, por ejemplo, por el sol.
• Si bien el agua del grifo debería ofrecer, en principio, garantías legales ciertas de pureza química y bacteriológica, en general no es así y suele contener trazas de muy diversos productos más o menos tóxicos (plomo, azufre, cobre, aluminio, nitratos, arsénico, fluor, cloro, substancias radioactivas, pesticidas, pinturas, aceites minerales, etc.), por lo que la mejor agua es la orgánica contenida en las frutas frescas jugosas, el agua destilada o bien la de manantiales naturales de confianza. En las grandes ciudades se le reprocha sabor a cloro, que desaparece si se deja en una vasija o vaso de cristal durante un rato, mejor expuesta a la vivificante luz del Sol. En caso de verse obligado a consumir este líquido desvitalizado, agítese con un palillo de madera antes de beberla, para darle un poco de aire y de energía.
Para todo el mundo es razonable que el agua de bebida no deba contener metales pesados, insecticidas, pesticidas, herbicidas, virus, bacterias, cloro, nitratos ni ningún producto químico. Pero el que nuestra agua potable también debe contener pocos minerales, y por lo tanto pocas sales, desencadena los temores de algunas personas, incluso hasta médicos. Los minerales en el agua se encuentran casi exclusivamente en forma inorgánica y, por consiguiente, así no pueden ser aprovechados para formar parte del contenido mineral del cuerpo.
Nuestro cuerpo sólo puede asimilar los minerales en forma ligada orgánicamente. Es en esta forma en que se hallan contenidos en cada planta, en la fruta, verduras y productos lácteos. Sin embargo, lo que se agrega técnicamente para que sean más agradables y se conserven mejor los alimentos, es de naturaleza inorgánica y, por consiguiente, vuelve a ser grave cuando se excede de una cantidad determinada.
La mejor manera de cubrir nuestras necesidades de agua y de minerales es a través de verduras, ensaladas, frutas y productos lácteos de origen eco-biológico, sin tratar y sin hervir.
El agua que bebemos debería ser, en primer lugar, un medio disolvente y depurativo. Una buena agua potable debería tener un valor de pH de 6,7-6,9 y un valor de resistencia eléctrica de al menos 6.000 ohmios.
La resistencia eléctrica en el agua de grifo o agua potable corriente está entre los 1.500 y los 2.500 ohmios y, por lo tanto, es demasiado baja; o dicho de otra forma, el contenido en minerales o electrólitos conductores es demasiado alto y por esto su baja resistencia eléctrica.
Cuando más alto sea el valor en ohmios mejor será el valor depurativo del agua. Cuanto más bajo sea el valor de ohmios por exceso de minerales, menor será el efecto depurativo que ejerce el agua dentro de nuestro organismo. Es interesante saber que, por ejemplo, en los casos de espesamiento de la sangre, que derivan en trombosis y también en infartos de miocardio, apoplejías, SIDA y cáncer, el valor de resistencia en la sangre cae fuertemente, debido a que hay demasiados minerales en ella.
Dada la frecuencia de estas enfermedades en los países civilizados, la utilización de agua baja en minerales se convierte en una verdadera necesidad.
Quien tenga miedo de una descalcificación, es decir, porque el agua potable baja en minerales pudiera sacar el calcio fuera de su cuerpo, puede dejar tranquilamente de lado sus temores. Los minerales ligados órganicamente de ninguna manera pueden desprenderse del cuerpo; son los minerales inorgánicos, que se encuentran por todo el cuerpo depositados como basura.
La eliminación de esta basura contribuye a una salud mejor. La sauna o el lavado de la sangre según Lezaeta son los mejores métodos para la eliminación natural de esta basura.
El profesor L. C. Vicent, del Instituto Antropológico de París, demostró con un trabajo de investigación de 13 años, que el estado de salud de los animales de laboratorio era considerablemente mejor y vivían más tiempo si como bebida tomaban agua pobre en minerales. Pero si recibían agua normal o rica en minerales, sufrían con más frecuencia alteraciones de la salud y también morían antes.
Las aguas de mineralización débil (residuo seco de hasta 500 mg/l) o muy débil (residuo seco de hasta 50/mg/l), estimulan la función renal y favorecen la diuresis. Estas propiedades las hacen adecuadas para las personas que tengan tendencia a desarrollar litiasis renal, para los enfermos de gota o artritis, o con problemas gastrointestinales, para quienes aún sería mejor el consumo de agua destilada.
• La Carta Europea del Agua dice: no existe vida sin agua. El agua es un bien precioso, indispensable en todas las actividades humanas. Es también un bien escaso que hay que cuidar evitando su despilfarro o simplemente su pérdida inútil, así como su contaminación. Es preciso, por lo tanto, emplear para todas las operaciones de limpieza y de lavado, productos ecológicos biodegradables y reciclarla en tantas ocasiones como sea posible y cuando se puede decidir entre varias opciones, elegir la que comporte menos consumo.
Hidroterapia
El agua ha sido utilizada con fines terapéuticos desde hace miles de años. Entendemos por hidroterapia el uso de diversas aplicaciones del agua con fines terapéuticos, a un nivel más cotidiano y popular de lo que es hidrología médica a nivel académico. Relacionadas con el uso terapéutico del agua tenemos también a la balneoterapia (baños), la talasoterapia (agua del mar) y la crenoterapia (aguas mineromedicinales).
Con las aplicaciones hidroterápicas se puede producir una variada gama de estímulos:
Térmicos. Dependen de la temperatura del agua, según sea: muy fría (8-15ºC), fría (16-29ºC), tibia (30-33ºC), indiferente (34-35ºC) caliente (36-38ºC) y muy caliente (39-43ºC). Los estímulos térmicos influyen sobre el sistema vascular, la circulación de la sangre, el tono muscular y las reacciones metabólicas y tienen aplicaciones terapeuticas muy interesantes y eficaces.
Mecánicos. Producidos por la presión del chorro de agua (chorros a presión, masaje subacuático). Por otra parte, las fricciones con las manos en las partes mojadas del cuerpo hacen disminuir la sensación de frío y mejoran la reacción vascular posterior.
Dentro de los baños tenemos también los siguientes estímulos:
Químicos. Debidos a los preparados medicinales que podemos añadir al agua (sales, esencias, tisanas, extractos, etcétera).
Presión del agua. Favorece el retorno venoso de la sangre.
Fuerza de empuje. Se basa en el principio de Arquímedes y junto con la resistencia al rozamiento nos son útiles para la práctica de ejercicios de rehabilitación.
Las distintas aplicaciones de agua ejercen diferentes acciones sobre tejidos, órganos y aparatos del cuerpo. Por otra parte, la respuesta del organismo depende también de factores individuales (tipo constitucional, sexo, edad o ritmos cardíacos, por ejemplo.)
En términos generales podemos decir que los efectos terapéuticos de las aplicaciones de agua se basan en producir en el organismo:
-Un entrenamiento y una mejor adaptación vascular, consiguiendo una mejor respuesta circulatoria sanguínea.
-Una mejor reactividad de los mecanismos fisiológicos normalizadores y defensivos del organismo.
-Favorecen la movilización y eliminación de residuos en nuestro cuerpo, lo cual resulta también de utilidad en el tratamiento de estados inflamatorios.
Entre los procedimientos más utilizados, se encuentran:
FROTACIÓN. Con una toalla mojada con agua sola o con vinagre o con otros líquidos, se humedece la piel (tapados) que no se seca para mejorar la reacción vascular. La frotación total del cuerpo está indicada en estados febriles, insomnio, reumatismo articular crónico, anemias, etcétera. El de la mitad superior en resfriados, faringitis, bronquitis y neumonías y el de la mitad inferior en el estancamiento de la sangre venosa en las piernas. La frotación será siempre en dirección hacia el corazón, desde los pies, las manos y la cabeza.
ENVOLTURAS. Una de las más clásicas aplicaciones de las envolturas frías es para bajar la fiebre en los casos que se considere preciso. La envoltura general fría sólo está contraindicada en la menstruación. La envoltura del cuello es apropiada para anginas, laringitis, etcétera; la de pecho para bronquitis, neumonías y pleuritis; la de brazo para neuritis; la abdominal fría para congestión de cabeza, y caliente para problemas abdominales y pélvicos; la de tronco para la hipertensión; la de pantorrillas y pies (con calcetines) en dolores de cabeza, anginas y problemas respiratorios, otitis e insomnio.
Envoltura o paquete largo: Envoltura húmeda que cubre desde las axilas hasta la planta de los pies.
Objetivo
* Atraer a la piel las impurezas del interior del cuerpo haciendo fluir a ella la sangre y el calor interno.
* En caso de fiebre, reducir la temperatura corporal al irradiarse hacia el exterior cuando fluye la sangre hacia la piel.
Fundamento teórico
Al aplicar agua agua fría sobre la piel se produce una vasocontracción de los vasos sanguíneos cutáneos seguida de una vasodilatación llamada Hiperemia Reactiva (aumento del flujo de sangre y por tanto aumento de la temperatura de la piel). Como consecuencia de esta reacción, los poros de la piel se abren favoreciendo la expulsión de las impurezas internas, que son absorbidas por la envoltura. Esta acción se mejora cuando más caliente está el cuerpo y frío el paño o sábana húmeda.
Materiales
* Un hule o plástico que impedirá pase la humedad al colchón.
* Tres paños: Uno interior, humedecido en agua. Usaremos una tela de lino o algodón de "grano" grueso. Otro intermedio seco. Del mismo material pero de "grano" fino. Otro externo, más grueso, seco, para cubrir los dos anteriores. Es mejor usar una manta de lana más o menos ancha o dos paños de lana.
Método de aplicación
* Sobre el hule o plástico se extiende la manta o los paños de lana.
* Encima se extiende el paño intermedio seco.
* El paño interno (el que entrará en contacto con la piel de la persona afectada) se enrolla por sus dos extremos sumergiéndolo en un recipiente con agua. Una vez empapado se saca y se exprime ligeramente, sin llegar a retorcerlo. Por último, se extiende sobre los paños anteriores.
* El enfermo se acuesta encima del paño mojado procediéndose a colocar la envoltura. Primero se aplica uno de los lados y después el otro. El paño mojado debe tocar toda la superficie de la piel. Se hará un pliegue que se colocará entre las piernas para que estas también reciban el estímulo del agua.
* Luego se envuelve con el paño intermedio y por último se cubre con la manta o paños de lana. Este último paño debe impedir que entre el aire.
Número de aplicaciones y duración
* Habiendo fiebre alta, el paquete entero puede aplicarse dos o tres días seguidos, pero por regla general no conviene más de una vez por semana, de 11 a 12 del día. En la tarde se practicarán de 3 a 6 frotaciones, una cada hora.
* Cuando la fiebre es muy alta puede hacerse la frotación e inmediatamente aplicar el paquete, el que por regla general se dejará puesto una hora.
* Pasada la hora, hay que quitar el paño mojado sin retirar el paño de lana que, aunque algo humedecido, ayuda mucho a la reacción; de esta manera se evita enfriar el cuerpo del enfermo. Cubierto de esta manera, permanecerá todavía en la cama unos quince o veinte minutos, ocasión en que si se presenta el sueño debe dormirse.
* La hiperemia Reactiva suele presentarse entre los tres y diez primeros minutos desde el comienzo de la aplicación; a partir de este momento, el paño se calienta a su vez y comienza a obrar como un poderoso derivativo.
Indicaciones
Esta envoltura es muy adecuada para:
* Trastornos del aparato digestivo (flatulencias, meteorismos, etc.).
* Catarros crónicos de las vías respiratorias.
* Trastornos de tipo reumático. Gota. Obesidad. Eczema generalizado.
* Trastornos consecuentes a la menopausia.
* En enfermedades infecciosas en que convenga hacer sudar. Las envolturas que ocupan gran superficie corporal suelen emplearse frías por sus propiedades derivativas de calor y de impurezas internas.
* El paquete entero puede reemplazar al baño de vapor, pues en ambos actúa el agua por su humedad. Aunque ambas técnicas son análogas, el paquete entero presenta la ventaja de que en lugar de excitante es calmante, por lo que es muy conveniente para las personas nerviosas.
Paquete de cintura o faja derivativa: Envoltura húmeda que cubre desde las axilas hasta los muslos, por debajo de los glúteos.
Objetivo, fundamento teórico, materiales, método de aplicación y número de aplicaciones y duración:
Iguales que en la envoltura o paquete largo.
Indicaciones
Envolturas frías:
* En caso de insomnio en las personas nerviosas.
* Tensión cerebral y de hipertensión arterial.
* Trastornos que afectan los órganos del vientre y del bajo vientre.
Envolturas calientes:
* Gastritis y enteritis agudas, de úlcera gástrica y de úlcera duodenal.
* Estreñimiento crónico.
Envolturas muy calientes:
* Nefritis, litiasis e inflamaciones de la vesícula biliar (colecistitis)
Observaciones generales para las envolturas
* Evitar poner la envoltura cuando la persona sienta frío en todo o en parte del cuerpo. En este caso, friccionar la zona enfriada.
* No usar tejidos impermeables. Sólo debajo del cuerpo se colocará material impermeable para proteger el colchón. Los tejidos a utilizar tienen que ser porosos y dejar transpirar el sudor.
* Se realizará siempre en cama.
* Antes de aplicar la envoltura procurar que la persona tenga vacío los intestinos y vejiga urinaria.
* La envoltura debe ajustarse bien a la parte del cuerpo a la que se aplica, evitándose que se formen bolsas de aire, y quedar bien fija.
* Si después de retirar el paño húmedo, la persona no siente calor al cabo de 1/2 hora, debemos colocar bolsas de agua caliente y dar infusiones calientes.
* Con el fin de liberar las impurezas que impregnan los paños de hilo o algodón, estos deebn lavarse y ponerse al sol; de esta manera podrán usarse nuevamente cuando sea necesario. También conviene orear al sol la manta de lana que se emplea en esta aplicación.
CHORROS. Con ellos se produce un manto de agua sobre las partes del cuerpo a tratar o sobre las zonas reflejas correspondientes, produciendo un efecto de masaje, activando la circulación. El chorro de brazos está indicado además en hipotensión y en hiperfunción tiroidea; el de pecho es sedante cardíaco; el de piernas muy apropiado para combatir varices y ciática; y el chorro a presión general para molestias de tipo reumático o traumático y ciáticas.
BAÑOS. Se utilizan fríos, tibios, calientes, de temperatura alterna, de temperatura creciente e hipertérmicos, según cada enfermo, y también pueden ser totales o parciales. El baño frío de medio cuerpo se recomienda para el estreñimiento, insomnio, congestión de la cabeza y neurastenia sexual; el caliente completo para tensión nerviosa, insomnio y reumatismo articular crónico; el frío de rostro para revitalizar la vista, y el caliente en conjuntivitis y blefaritis; el caliente de brazos para asma bronquial y reumatismo articular crónico; el baño de asiento caliente, para cólicos renales, prostatitis y afecciones genitales femeninas, y finalmente el baño de pies de temperatura ascendente, para inflamaciones de los órganos del bajo vientre, insomnio y otitis, y de temperatura alterna, para pies fríos, insomnio, hipertensión y congestión de cabeza.
SAUNA. No hay que confundir la sauna con los baños de vapor, ya que la sauna es, en realidad, un baño de calor seco (humedad relativa 10-16%). Su importancia higiénico- preventiva es enorme al facilitarnos un excelente entrenamiento vascular (al combinarla con duchas frías) y activar la sudoración, con un poderoso efecto desintoxicante. Apropiada para reumatismos, trastornos circulatorios y estados depresivos.
BAÑOS DE VAPOR. De medio o de 3/4 de cuerpo, desintoxicantes y problemas del bajo vientre. De cabeza, para resfriados, sinusitis, otitis y bronquitis.
ENEMAS Y LAVADOS COLÓNICOS. Muy indicados en los estados febriles.
TERAPIA POR INGESTIÓN ABUNDANTE DE AGUA. Muchos problemas de salud responden favorablemente a la terapia por ingestión abundante de agua. Los más importantes son:
Fiebre: La simple ingestión de un litro y medio de agua puede reducir en diez minutos la temperatura. Mucho mejor que el empleo de antitérmicos.
Diabetes: Se deberían beber de seis a ocho vasos de agua para eliminar todo el ázucar no oxidado.
Reumatismo-artritis: Conviene beber grandes cantidades a fin de disolver el ácido úrico y otros productos de desecho.
Estreñimiento: Beber grandes cantidades de agua en ayunas sobre todo.
Resfriados comunes: Beber grandes cantidades de agua pura y copiosas cantidades de infusiones calientes.
Cálculos biliares: Ingerir de ocho a doce vasos diarios.
Edema: Beber agua, sin embargo sólo a primeras horas de la mañana y por la noche, no a horas intermedias.
Intoxicación por tabaco o por alcohol: Beber grandes cantidades a fin de eliminar todas las toxinas y activar las actividades desintoxicadoras.
Medicamentos: Cuando se toman por prescripción médica, conviene aumentar la cantidad de agua para ayudar a que el cuerpo se desintoxique. Es conveniente también tomar yogur en abundancia.
Problemas digestivos: La ingestión de agua fría tonifica, pero es el agua caliente la que ayuda a aliviar la úlcera, la gastritis crónica, la hiperpepsia y los cólicos.
Otras enfermedades que se alivian con el consumo recomendado de agua: hipertensión, depresión, mal aliento, alergias, asma, colesterol alto, obesidad, indigestión y dolores crónicos.
Los recién nacidos necesitan beber suficiente agua, ya que son propensos a la deshidratación, si bien la necesitan beber más pura que los adultos. A partir de los 5 ó 6 meses, se les puede ofrecer agua hervida o destilada en una taza para que se acostumbren a beberla si tienen sed, si bien normalmente con la lactancia materna es suficiente.
elmundodelasterapias.com es una publicación independiente. La web no puede ser considerada responsable de las proposiciones contenidas en las ofertas de los anuncios así como de las opiniones de los escritores en los artículos de nuestra web. Reservados todos los derechos. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 534 del Código Penal vigente, podrán ser castigados quienes reprodujeran o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, fijada en cualquier tipo de soporte sin la preceptiva autorización.
VOLVER
|