RINCÓN DE RELAX
- Pequeñas prácticas y ejercicios sencillos para liberar el estrés y las tensiones físicas, emocionales y mentales -

¿A qué llamamos estrés?
Cuando pensamos en la palabra estrés, generalmente suele venirnos a la mente la idea de exceso de trabajo. Esta es, sin embargo, una idea equivocada. ¡Cuántas veces hemos estado trabajando horas en algo que nos entusiasma, aunque sea un hobbie, y no hemos sentido la sensación de estar estresados, al contrario, el tiempo ha pasado volando! El concepto de estrés, pues, no tiene nada que ver con el exceso de trabajo o, al menos, no siempre. El exceso de trabajo se traduce la mayoría de las veces en cansancio, lo cual tiene una fácil solución: descansar.

El verdadero estrés tiene que ver generalmente con la incapacidad de responder a las demandas del entorno, ya sea porque éstas son excesivas o porqué nos sentimos incapaces y faltos de recursos. En ese caso, generamos tensiones y desequilibrios tanto físicos como mentales y emocionales. Si no somos capaces de acudir a los propios recursos y capacidades para equilibrarnos ante estas situaciones, lo más normal es que lleguemos a somatizar en malestares varios y, finalmente, en enfermedad.

Ejercicio para destensar la espalda
La cadena muscular de la espalda, que empieza en la nuca, está unida al músculo de los ojos. Cuando estamos estresados suelen producirse tensiones en la espalda y, como consecuencia, se tensa también la musculatura de los ojos produciéndose incluso en ocasiones la elevación del iris.

Teniendo en cuenta esto, propongo un ejercicio muy simple para destensar la espalda, liberar tensiones de la nuca, hombros y cervicales y destensar la musculatura de los ojos.

Para ello procede de la siguiente forma:
- Inspira cogiendo aire lentamente mientras elevas los brazos hacia arriba.
- Expira descendiendo los brazos hasta donde puedas, sin forzar, manteniendo los pies juntos y sin doblar las rodillas.
- Comprueba hasta dónde has llegado.
- Repite la misma operación tres veces más, esta vez mirando el centro de tu frente o un punto en la pared mientras expiras y bajas los brazos, sin doblar las rodillas, como si estuvieras observando un punto dibujado en el centro de tu frente o en la pared. Para ello, mientras desciendes los brazos deberás mantener la cabeza algo elevada, lo suficiente como para que, mientras vas descendiendo, te permitas a la vez observar este punto.
- Repite una última vez, ahora sin mantener la mirada en ese punto, simplemente descendiendo los brazos y la cabeza de forma natural, manteniendo la mirada hacia abajo.
- Comprueba cómo ahora eres capaz de llegar mucho más abajo. Ello significa que tu espalda se ha destensado y quizá puedas incluso sentir un ligero alivio en la zona de tus cervicales y hombros

Roser Cabré


elmundodelasterapias.com es una publicación independiente. La web no puede ser considerada responsable de las proposiciones contenidas en las ofertas de los anuncios así como de las opiniones de los escritores en los artículos de nuestra web. Reservados todos los derechos. De conformidad con lo dispuesto en el artículo 534 del Código Penal vigente, podrán ser castigados quienes reprodujeran o plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, fijada en cualquier tipo de soporte sin la preceptiva autorización.

VOLVER